Órgiva recupera parte de su legado con la inauguración del Centro de Interpretación del Pan

Órgiva ha ganado un nuevo espacio museístico y turístico, tras la restauración integral del antiguo Molino de Frasquito para dotarlo de usos públicos diferentes, como Albergue y como Centro Temático del Pan. Hoy ha tenido lugar la inauguración de la zona museística, del Centro Temático del Pan de la Alpujarra, desde el que se reivindica el pan tradicional y con el que se quiere difundir los valores del pan “de verdad” como se ha hecho durante siglos.

El acto de inauguración, al que han acudido centenares de vecinos y vecinas, ha estado presidido por la alcaldesa de Órgiva en funciones, María Ángeles Blanco, y el presidente de la Diputación de Granada, José Entrena.

La primera edil ha señalado en que “cómo un edificio que estaba prácticamente en ruina lo hemos convertido en un albergue y en uno de los pocos Centros de Interpretación del Pan que existen en Andalucía. Estamos ante un espacio que en su día fue un recurso para este pueblo, y que hemos querido recuperar con otros usos, para conocer todo el proceso de elaboración de este producto básico en nuestra alimentación”. En definitiva, ha destacado Blanco, “un buen reclamo turístico que generará riqueza y empleo en nuestro municipio”.

Por su parte, el presidente de la Diputación ha agradecido al Ayuntamiento de Órgiva “el gran trabajo realizado para restaurar este edificio y ponerlo en uso, un hecho que supondrá un revulsivo para este municipio”. Asimismo, José Entrena a aprovechado para agradecer a la alcaldesa de Órgiva “en su último acto como primera edil en este mandato el trabajo realizado durante todos estos años dedicados al bienestar de los vecinos y vecinas de Órgiva”.

Museo del Pan

Son varias salas las que forman este espacio museístico, la sala superior es la más didáctica y en ella se encuentran numerosos paneles expositivos: Destaca una infografía que explica el funcionamiento de los antiguos molinos harineros cuyas piedras eran movidas por la fuerza del agua. Uno de los paneles incorpora una aplicación táctil e interactiva con el que los visitantes pueden poner a prueba sus conocimientos sobre la panificación con un juego de preguntas. Otro panel incorpora un monitor que muestra un audiovisual donde los panaderos de Órgiva nos transmiten sus conocimientos sobre la elaboración tradicional del pan

En la sala inferior se encuentran tres grandes áreas: La primera cumple con el objetivo del Centro de convertirse en un espacio vivo y participativo. En esta área se pretende impartir talleres de panadería. Se cuenta con un molino de harina como los de antes, donde se muelen los granos con el rozamiento de dos grandes piedras. Este molino es similar al que había en el Molino de Frasquito o tantos otros en la Alpujarra, con la diferencia que no es el agua lo que mueve las piedra sino un motor eléctrico.

Habrá una zona de obrador donde se amasará la harina obtenida previamente de ese molino y se contará con un horno tradicional de leña, por lo que los visitantes podrán hacer el ciclo completo de la elaboración del pan tradicional con levaduras naturales y los tiempos idóneos  de  fermentación y reposo. Con esta iniciativa se pretende difundir la diferencia que existe entre los panes industriales y los artesanales.

Esa área cuenta también con una exposición permanente de los mejores panes de los panaderos de Órgiva. Órgiva cuenta con vecinos empadronados procedentes de unas setenta nacionalidades diferentes, cada uno con sus gustos particulares sobre el pan dependiendo del país o comarca de procedencia. Esto ha hecho que los panaderos de Órgiva se esfuercen día a día en investigar y poder ofrecer una gran variedad de tipos de panes de acuerdo a lo que sus clientes demandan.

La segunda área está dedicada a la memoria. Hay dos audiovisuales donde los vecinos cuentan sus recuerdos y testimonios relacionados con la recolección, la trilla, la parva, los hornos familiares y el pan en general. Hay una recopilación de fotos antiguas recopiladas de diferentes pueblos de la Alpujarra. Aquí se encontrarán la colección de aperos y otros objetos antiguos tradicionales.

La tercera área es la más espectacular. Está en la línea innovadora de los nuevos y actuales conceptos museísticos donde se debate una reconversión para ofrecer a los visitantes contenidos culturales y didácticos pero con herramientas digitales, que son las que más se demandan al ser ya algo habitual en nuestras vidas cotidianas.

Se pretende convertir la visita a un museo en una experiencia multisensorial enriquecedora e inolvidable. Algo que tiene que ser vivido en primera persona para aprender disfrutando. Aquí encontramos la Sala Inmersiva. Una sala con una videoinstalación de proyecciones audiovisuales con mapping que rodean al espectador para sentirse inmerso en una experiencia de imagen y sonido envolvente

El espectáculo audiovisual exhibe un recorrido narrativo sobre la historia del pan. Desde que alguien en el neolítico descubre que puede sembrar los granos cerca de sus chozas, y así se inicia la agricultura, hasta la revolución verde y la masificación de los panes industriales, finalizando con la actual vuelta a una búsqueda por los consumidores de un pan tradicional más sano, sabroso y ecológico.

Quizás se trate del único museo o centro de interpretación que cuente con un espacio expositivo inmersivo con carácter permanentes. Se han hecho exposiciones inmersivas temporales e itinerantes, o hay videoinstalaciones permanentes con grandes proyecciones, pero sin duda (no conocemos otro) este es el primer espacio inmersivo permanente, con una exhibición o espectáculo digital multisensorial y con técnicas de mapping.